El pasado sábado día 5, sobre las 19:45 horas, me encontraba trabajando en el Bar Rekalde, sito en la calle Aldamar 1 de la Parte Vieja de Donostia. El bar se encontraba repleto de gente cuando veo que por la puerta entra un ertzaina uniformado, con casco rojo en la cabeza y pistola en la cintura. Mi reacción fue la de salir de la barra y dirigirme a este ertzaina sorteando la gente que se interponía entre nosotros. Al llegar a su par le indiqué que no podía entrar armado en un local público lleno de gente.
Su
primera reacción fue la de responderme que no tenía ni puta idea de lo
que decía. Sin embargo, cuando le informé de que yo me hacía
responsable del local y de las personas que se hallaban en él, accedió
a dirigirse hacia la puerta. Una vez nos encontrábamos en el marco de
la puerta, le indiqué que mi documentación se hallaba en el ropero que
tenemos dentro del bar. Le dije que iba a por ella y que en la calle
hablaríamos más tranquilos. De repente, y sin mediar palabra ni
incidente alguno, tiró de mi camiseta, rompiéndomela por el cuello y la
manga y dirigiéndose a los otros ertzainas chilló: 'Nos llevamos
detenido a éste.


Rekalde taberna kanpokaldetik.
Por
cuestión de espacio me ahorraré otros comentarios y detalles acaecidos
durante mi detención. El caso es que me llevaron detenido a la
comisaría de la Ertzaintza del Antiguo y allí permanecí detenido en los
calabozos hasta que sobre las 04:00 horas del domingo fui puesto en
libertad con cargos. Los hechos que he narrado pueden ser corroborados
por decenas de personas que se encontraban en el bar. Algunas amigas,
otras clientes y otras que simplemente se encontraban en ese momento en
el bar.
Por
esos hechos estoy acusado de 'atentado' y 'desórdenes públicos'. Estas
últimas horas he estado reflexionando y he decidido no callarme. Quiero
denunciar la actitud de la Ertzaintza, en particular la del agente que
ordenó mi detención. Quiero denunciar la actitud de ciertos medios de
comunicación por hacer lo fácil, creer la versión policial sin
contrastar la versión de los afectados o de los testigos de los hechos.
Tal y como le dije al ertzaina que me custodiaba en los calabozos, yo
tengo un hijo de 10 años al cual me es muy difícil de explicar lo
ocurrido, pero no le mentiré. Sin embargo, para ellos es más difícil.
Si quieren contarlo, tendráan que mentir a sus hijos y al juez. Un
fuerte abrazo a todas las personas de todos los colores que me han
demostrado su cariño y apoyo.
Agus Rodríguez
Rekalde Taberna
Donostia
Testua nire postontzira iritsi den bezala publikatu dut.
Testua nire postontzira iritsi den bezala publikatu dut.


Erantzunak
Nork: asier.2008/01/21 18:26:56.519 GMT+1
Groseko gazte bat naiz eta bistaz ezagutzen nauzula seguro nago.
Animoak bidaltzen dizkizut! Segi horrela!
aitiba
Nork: aitiba.2008/01/21 18:54:33.041 GMT+1
Horretaz aparte, besarkada bat Agustinentzako.
Nork: dina.2008/01/21 22:35:13.454 GMT+1
Nork: xa2er.2008/01/21 23:10:44.558 GMT+1
http://www.blogak.com/xa2er